El temor de Dios se traduce en una vida de bendición
Cuando hablamos de temor de Dios, estamos hablando de un sentir una reverencia absoluta que le debemos a Dios, con la actitud correcta. Cuando hablamos de actitud correcta hablamos del producto de una mente renovada que reconoce a dios como el dueño y creador de todo. Job 37:1-3 “No olvides el poder de Dios y sus maravillas”
Este sentir de temor a Dios es revelacional, es un don del Espíritu Santo.
En la biblia encontramos diferentes momentos, en que Dios nos enseña sobre el temor a Él. En Proverbios 8:13 dice que “el temor de Dios es aborrecer el mal” y Proverbios 14:26-27 menciona sobre el temor que es confianza, esperanza y manantial de vida.
Con estas enseñanzas que podemos entonces tomar para una vida de bendición:
- Apartándonos del mal, agradamos el corazón de Papá Dios.
- Incluso cuando disfrutamos del amor de Dios, por creer en sus maravillas y viviendo la vida que Él tiene para nosotros también experimentamos sanidad en nuestro cuerpo físico.
- Actual como a Él le agrada, ponerlo a Él primero.
- Si tenemos a Dios somos sabios gracias al Espíritu Santo.
- El temor de Dios es una cuestión de fe.
- Para Dios no hay imposible, la oración del justo puede mucho.
Esto nos refuerza que crecer y llevar el mensaje de salvación es temor a Dios, ya que es nuestra actitud de reconocimiento y reverencia por lo que Él ha hecho en nuestras vidas somos sensibles a la necesidad que el mundo tiene de conocerle a Él.
Empecemos por conocer más a Dios
En Salmos 97:10 “los que aman a Dios, aborreced el mal, de la mano del impío Él nos libra” así es como reforzamos que temor de Dios es alejarnos del mal y así agradar a Dios. Esto produce a nuestra vida, paz, gozo y bendición, porque buscar para conocerlo más trae bendición.
En la Biblia encontramos la historia del Rey Asa, quien fue descendiente de David y tercer rey del reino del sur de Judá. Gobernó durante cuarenta y un años (1 Reyes 15:10) e “hizo lo bueno y lo recto ante los ojos del Señor su Dios” (2 Crónicas 14:2). Fue un hombre que decidió hacer lo bueno y lo recto delante de Dios, quitando todo lo que alejaba a su pueblo de Dios.
Cuando leemos la Biblia, meditamos en ella y la aplicamos en nuestra vida vamos a conocer más a Dios, siendo más conscientes que el temor a Dios es vivir el plan perfecto de Dios, vamos de lo bueno a lo mejor y de lo mejor a lo excelente.
Bienaventurada la familia que teme a Jehová
Salmos 128 nos habla de la gran bendición que recibe un hombre y su familia por sentir y vivir el temor de Dios. Es un regalo de Dios entender que el temor de Dios es saludable, beneficioso llevándonos a ser precavidos y evitar el mal. Debemos conocer que también existe un temor malsano que no viene de Dios, es dañino e impide el progreso en nuestra vida, pero la palabra de Dios nos instruye sobre el correcto temor de Dios que es respeto a Él. Eclesiastés 12:13 “El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre”
En su amor y misericordia, Dios nos ha dado un espíritu de amor, de poder y de dominio propio (2 Timoteo:1-7), no de ese temor malsano que la sociedad a veces quiere influir sobre Dios.
Gálatas 5:1 habla de la necesidad de no seguir sujetos en el yugo de esclavitud, porque el temor de Dios una vez más asegura que su bendición estará siempre con nosotros y se extiende a nuestras generaciones, obedeciendo su palabra y sujetarnos a su verdad.
El temor de Dios se desarrolla en la familia, cuando juntos estudiamos la palabra de Dios y viviéndola como un estilo de vida y de esta manera orar juntos. Temer a Dios y guardar sus mandamientos = esto es el todo del hombre, podemos ver que no es una sugerencia es una ordenanza que trae bendición, porque si no tenemos a Dios y vivimos alejados de El y el temor de Dios no es una realidad en nuestra vida, tampoco lo será su bendición. Honremos a Dios en todo lo que hagamos, porque Dios es el mismo ayer, hoy y siempre y veremos cumplidas sus promesas en nuestra vida y nuestra descendencia.
El temor de Dios y el servicio
Aclarando el significado de esta palabra, en este contexto, temor es respeto, reverencia, sumisión, adoración, confianza y esperanza. El temor de Dios nos aparta de pecar, nos da paz, nos guarda del mal.
1 Samuel 12:24 habla de temer a Dios y servirle con todo nuestro corazón, considerando todo lo bueno que Dios ha hecho. Servir en la iglesia es una forma de adoración y de compartir el amor y la gracia que El nos ha dado. Es una invitación a ser más como Jesús. ¿Pero, y como lo hacemos? Con pasión, con entrega total, impulsado por el amor, la alegría y una actitud correcta.
Como hijos de Dios no debemos permitir que motivaciones incorrectas muevan nuestros corazones, Él pesa los corazones. 1 Samuel 16:7 “…Pero Jehová mira el corazón”, no puedo tener una actitud hipócrita en el servicio a mi iglesia.
Volvamos a 1 Samuel 12:24 Nuestro corazón deber ser integro al servir a Dios, para que Dios confíe en nosotros, porque recordemos que, aunque encontremos tropiezos y nos angustiemos, Dios esta con nosotros y quiere una entrega total, no mediocre y debemos guardar nuestro corazón.
Fundamentos para mantener una relación correcta de la iglesia con Dios:
- El temor de Dios
- Servicio sincero
- Gratitud
