Administrando Tu Vida Y Tu Futuro: Para Sobrevivir O Prosperar

Administrando tu vida

Papá Dios espera que nosotros prosperemos, pues la prosperidad es para sus hijos que vivimos de su amor; pero el sobrevivir es para aquellos que viven de la misericordia de Dios y no de su amor.

  1. Los principios de la buena administración:
  • Los hijos de Dios somos administradores y el llamado del Señor es que seamos buenos administradores, fieles. 1 Corintios 4:1-2
  • El administrador es consiente que solo hay un dueño al que debe respeto y rendición de cuentas. 1 Crónicas 29:14
  • Hay tres premisas a tener en cuenta como administradores:
  1. No somos propietarios de nada, solo administramos.
  2. Debemos dar cuenta al dueño. Salmos 50:12
  3. Especialícese en la administración. Lucas 14: 28-33

 

  1. ¿Qué piensa usted que son los diezmos y las ofrendas?
  • Algo para enriquecer a otros.
  • Un negocio lucrativo.
  • Un engaño, una mentira.
  • Una estafa de los pastores de la iglesia.
  • Una ley que ya no se aplica.

Si usted tiene un concepto errado, una imagen incorrecta, una enseñanza falsa, un mal ejemplo; esto le impedirá entender, creer y obedecer la Palabra de Dios, por lo tanto, usted debe renunciar a cualquiera de estos pensamientos. Mateo 22:29 – Hebreos 11:6 – Santiago 1:22 – Juan 7:16-17.

  1. El diezmo, la ofrenda y lo que involucran.

¿Cuál es el verdadero propósito por el cual Papá Dios nos nombra administradores?

  • Qué significado tiene la ofrenda: Es algo que se ofrece a Dios como sacrificio (tiene un precio alto) para honrarlo, demostrarle respeto, gratitud y amor.
  • Según la Biblia el diezmo no empieza como un mandato de Dios, si no que viene como resultado del agradecimiento espontáneo del hombre hacia Dios (Cain, Abel, Abraham, Jacob) Genesis 28:18 – Genesis 14:20
  • Luego aparece como un mandamiento para evidenciar nuestro pecado de codicia y avaricia, que son idolatría. Deuteronomio 14:22-23 y 16:16-17
  • Luego reaparece con un incentivo de bendición y prosperidad, con el propósito de darnos a entender que Papá Dios no está interesado en nuestros bienes si no nuestra prosperidad y protección. Salmos 50:12 – Proverbios 3:1-10 – Malaquias 3:10-11

Jesús hace énfasis en la importancia de ser buenos administradores, pero nos enseña que es más importante nuestra actitud y nuestra motivación cuando vamos a entregar nuestros diezmos y ofrendas. Lucas 21:1-4. Por eso la cantidad de la ofrenda debe estar envuelta en mi agradecimiento y amor al que se la estoy entregando. Papá Dios espera que nosotros demos por fidelidad y amor; no por compromiso, ni por necesidad.

Como hijos de Dios ya no solo somos administradores si no dueños, de tal manera que lo que damos no debe estar motivado por el pensamiento de recibir algo a cambio, si no por la expansión y crecimiento de la obra de Dios en medio de nosotros, que es su iglesia. 1 Corintios 3: 18-23

Nuestro Señor Jesucristo continúa motivándonos a ser generosos cuando damos, cuando administramos correctamente sus recursos y nos enseña que las bendiciones del dar están vigentes en 1 Corintios 9 que habla cuando damos a sus ministros; y en 2 Corintios 9 cuando damos a los necesitados.