La Vida De Fe Es Como Una Carrera

La vida de fe

Hebreos 12:1-2 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”

Esto nos lleva a reflexionar en que debemos ser agradecidos, pero no conformistas. Siempre debemos anhelar mas para vivir lo que realmente Dios tiene para nosotros. Dios nos ha llamado para ver cosas grandes. Por esto quitemos de nosotros y despojémonos de todo lo que nos impide correr hacia esa bendición, el pasado, los traumas, las frustraciones, problemas, herencias y mas bien oremos. ¡Corramos la carrera con la mirada puesta en Jesucristo!

Si Jesús, tuvo una cuota de sufrimiento es imposible pensar que en la vida del cristiano no lo haya también. Y pensando entonces en lo que vivió Jesús, en esta carrera tendremos que vencer obstáculos, porque no corremos por algo que nos vayamos a ganar si no por algo que ya nos dio.

En Efesios 1:3 Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”, así que dejémonos usar por Dios porque ya somos benditos.

A continuación, veremos algunos de los obstáculos que el enemigo coloca en nuestra carrera:

  • ODIO: Se oculta en el corazón humano, es la mayoría de los conflictos del cristiano, así como origen de muchas de las enfermedades que padece. Mateo 6:14-15Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

De esta manera claramente, no podemos acercarnos a Dios si no perdona, el pecado del odio bloquea.

  • MIEDO: Job 3:25 “Porque el temor que me espantaba me ha venido, Y me ha acontecido lo que yo temía”. Es importante recordar que lo que uno teme, atrae lo malo. Al cristiano no lo puede mover el miedo lo debe mover el anhelo de la presencia de Dios. El miedo tiene origen en satanás, fue él precisamente quien contaminó de miedo a Adán y a Eva.

El miedo bloquea la fe al orar. Isaías 41:10 “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. Con esto nos preguntamos entonces ¿cómo contrarrestar el miedo? Con las promesas de Dios en su palabra, Salmos 56:3 “En el día que temo, Yo en ti confío”. Si el miedo nos domina, la fe no va a crecer.

 

  • PEREZA: Esta puede ser física, emocional o espiritual. La Biblia nos habla de esto en Proverbios 13:4 “El alma del perezoso desea, y nada alcanza; más el alma de los diligentes será prosperada”. No esperemos que haya prosperidad en nuestra vida si no hay una vida de oración. Hebreos 6:12 “a fin de que no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas”.

¿Cómo entonces vamos a despojarnos de estos obstáculos que nos impiden correr la carrera? Oremos para que nuestras decisiones no nos alejen del camino de Dios.