¿Cuidas tu cuerpo? ¿Estas cuidando tu salud?
A veces uno tiene las peores costumbres o malos hábitos para cuidar de su salud, o tal vez simplemente no hacemos nada por el cuidado de nuestro cuerpo.
Dios nos ha creado de manera integral, espíritu, alma y cuerpo, y muchas veces alimentamos solamente el espíritu y alma, dejando de lado el cuidado de nuestra área física.
Te quiero recordar que Dios te dio tu cuerpo y espera que lo cuides, ¿y cómo hacerlo?, pues con Amor del bueno. La palabra de Dios nos dice en Filipenses 2:3 que no hagas nada por impresionar, por orgullo, por buscar admiración, por sobresalir; sino hacerlo todo humildemente. Es decir, los extremos nunca son buenos, por ejemplo, un extremo puede ser mucho entrenamiento, gimnasio, dietas, buscando tener un super físico, conforme los estándares del mundo, y tristemente a veces se lastima no solo el cuerpo sino también la autoestima. Sin embargo está el otro extremo, que es el de desinterés total, pensando… “ya cuando sea más grande me cuidaré o iré al médico”.
Por eso la Palabra de Dios nos dice que hagamos todo con humildad, sabiendo que el cuidado de nuestro cuerpo es necesario y que debemos hacerlo por amor a Dios, por amor a uno mismo.
Te quiero invitar a que medites a la luz de Dios como estás cuidado tu parte física, no solo lo que se ve sino también lo que no se ve, es decir tu salud. Amor del bueno es también cuidar nuestras 3 áreas de manera integral.
