La Fiesta De Las Primicias

Las primicias

¿QUÉ SON LAS PRIMICIAS Y POR QUÉ DEBEMOS DARLAS?

 

Las primicias están enmarcadas en la Palabra de Dios en el principio del dar (Principio Universal), en el ser generosos como nuestro Padre Dios, Juan 3:16. El Evangelio nos enseña que Jesús es la primicia de la resurrección, 1 Corintios 15:20.

 

Las primicias representan una ofrenda muy especial, lo mejor de lo mejor, lo cual entregamos a Dios con el deseo de honrarle y agradecerle por ser nuestro proveedor y el dueño absoluto de todo cuanto administramos.

 

A continuación, estudiaremos dos aspectos muy importantes:

  1. Las primicias desde sus comienzos:

Este principio es ordenado por Dios desde la salida del pueblo de Israel de Egipto, cuando el Señor libra los primogénitos del pueblo de Israel, al enviar la última plaga a los Egipcios permitiendo que el ángel de la muerte matara a todos los primogénitos tanto de hombres como de animales. A Partir de este momento el Señor le dice a Moises que todos los primogénitos de hombres y animales le pertenecen a Él, Éxodo 13:12 – Números 8:17-18. El primogénito es el hijo más importante y representa a Jesús que es el primogénito de Dios.

También el Señor ordena que se le entreguen las primicias de todos los frutos de la tierra, Deuteronomio 26:10-11 – Levítico 23:10

 

  1. La actitud de nuestro corazón es lo que el Señor considera cuando damos las primicias:
  • Al igual que cuando diezmamos u ofrendamos, Papá Dios no está interesado en lo material o su calidad como tal, aunque nos pide lo mejor de nosotros; Él está interesado en sanar nuestro corazón de la peor enfermedad que el hombre sufre que es el amor al dinero, 1 Timoteo 6:10 y que se manifiesta en la codicia y la avaricia, las cuales son idolatría, el pecado que más aborrece el Señor.
  • Existe un principio universal que Jesús nos dejó muy claro para poder recibir todas sus bendiciones, o mejor ser merecedores de todas sus bendiciones y es el principio del dar para poder recibir, Lucas 6:38 – Mateo 7:12

 

Al pedirnos que entreguemos las primicias, tanto de nuestros hijos como del fruto de nuestro trabajo, el Señor nos está mostrando cómo sanarnos y liberarnos de todo aquello que esté ocupando el lugar que le pertenece a Dios en nuestro corazón. Por eso lo que entregamos debe ser lo mejor, lo excelente, lo que más amamos y lo que más trabajo nos cuenta, esto es lo que significa las primicias, darle el primer lugar a Dios en nuestro corazón y en nuestro estilo de vida.

 

El sábado, es como la primicia que damos de nuestro tiempo y significa que como cristianos debemos entregar lo mejor de nuestro tiempo a Dios. Ezequiel 44:30