Para empezar a hablar sobre este tema, es necesario que primero hablemos un poco sobre sabiduría, ya que solo los sabios entenderán el verdadero significado de lo que es invertir correctamente en nuestra vida. La base de ser sabio no es el conocimiento, si no que la sabiduría de Dios es lo más valioso en la vida de un hombre, como lo podemos ver en Proverbios 9.
De esta manera el objetivo de la sabiduría es ensenar a vivir, pero también aprender a vivir bien, a plenitud, a cumplir el propósito de Dios en nosotros y en el mundo. No esperemos a ser viejos para ser sabios, porque claramente la palabra de Dios dice en Proverbios 1:7 “El principio de la sabiduría es el temor de Dios” y Proverbios 1:9 “El conocimiento del Santísimo es la inteligencia”
Cuando se es joven, tomamos decisiones sin medir consecuencias y olvidamos que lo que libra nuestra vida del mal es la sabiduría de Dios en nosotros. Es por esto que debemos entender que con nuestra propia vida también predicamos y tenemos la posibilidad de ensenar a vivir a otros por medio de nuestro testimonio, pero, estamos siendo sabios en la inversión que hacemos en nuestra vida para ensenar a otros a vivir bien?
Hay un infierno por eludir y un cielo por ganar. Con nuestros actos predicamos y dios nos va a pedir cuentas de todo lo que hacemos, somos los responsables del ejemplo que le damos a los que nos rodean, especialmente a los más jóvenes que nosotros. Actualmente la gente puede arruinar su vida por un momento de placer, pero esto pasa porque Dios no es el fundamento en sus vidas. Pero nunca es tarde para ser sabio.
Dios nos lleva a ser punto de referencia u a ser un buen predicador.
- Eclesiastés 10:1 “Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al perfume del perfumista; así una pequeña locura, al que es estimado como sabio y honorable.”
- Eclesiastés 11: 9-10 “Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.Quita, pues, de tu corazón el enojo, y aparta de tu carne el mal; porque la adolescencia y la juventud son vanidad”
- Jeremias 4:22 “Porque mi pueblo es necio, no me conocieron; son hijos ignorantes y no son entendidos; sabios para hacer el mal, pero hacer el bien no supieron”
- Romanos 16:19 “Porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos, así que me gozo de vosotros; pero quiero que seáis sabios para el bien, e ingenuos para el mal”
Seamos sabios para el bien e ingenuos para el mal.
