Es importante reconocer que nuestras emociones necesitan sanidad total para poder vivir como Hijos de Dios.
1 Corintios 2:9-12 Cosas grande su maravillosa para los que aman a Dios, es así como Dios sigue hablándonos de su gran amor. La bendición de Dios esta a disposición de nosotros, pero ¿la estamos viviendo?
Dios ha venido para darnos todo, pero ¿disfrutamos la salud que tenemos? No podemos vivir con la fe prestada, debemos crecer en nuestra propia fe. La vida en Cristo es permitir que Dios viva en nosotros.
El conflicto, más grande del ser humano y lo que origina todos sus problemas es la falta de amor, la grande necesidad de amar y ser amados no nos deja vivir y entender que fuimos creados por un Dios de amor. Así mismo, para experimentar una salud integral y total en nuestra vida, debemos permitir que Dios mire y habite en nuestro interior y no conformarnos a este siglo.
El secreto de la salud, es el Amor, porque el amor es lo que nos hace vivir 1 Juan 4:16.
Esta palabra nos deja una valiosa enseñanza, no hay nada que haga más daño que el desamor. Entre los problemas que ha creado esto en la sociedad actual son enfermedades mentales como el síndrome del rechazo, generando desconfianza hacia las personas, malhumor, mal carácter, entre otros; también está el complejo de inferioridad: No sentirse igual a los demás, no poder decir no, sentimiento de soledad, de rechazo, entre otros. Pero es la teoterapia (la terapia de Dios Papá) lo que necesitamos ara sanar nuestro interior.
Salmos 27:10. “Aunque tu padre y tu madre te dejaren con todo y eso yo te recogeré”
Jeremías 1:5, antes de nacer Dios nos escogió “Con amor eterno te he amado…”
