El Amor A Mi Dios Me Impulsa A Amar A Mi Prójimo

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Marcos 12: 29-31 “…Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. Y el segundo es semejante amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que estos”

No es fácil cumplir este mandamiento porque siempre se está en conflicto con los demás e incluso con uno mismo, es por esto que si razonamos no se vera el fruto de la palabra de Dios en nosotros. El dejar de amar o no amar a Dios impide que amemos a los demás.

1 Pedro 4:8-11 “Y ante todo tened ferviente amor entre vosotros…” Necesitamos la guía del espíritu Santo para amar como Dios quiere que lo hagamos. Incluso pensemos en un pasaje que nos invita a reflexionar en el amor a los demás como el que tenemos hacia nosotros mismos Mateo 7:12 “Así que todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos…”

Demostrar el amor incluso a los difíciles de soportar, a eso nos llama Dios en realidad. Dios usa incluso estas situaciones para sanarnos. Isaías 56:1-2 “Sean justos e imparciales con todos, hagan lo que es bueno y correcto…” ¿Hemos sido justos?

La palabra de Dios en Éxodo 23:5 nos recuerda la importancia de ayudar a los enemigos, con el ejemplo y el testimonio el malo se convierte a Dios. Por esto para que la iglesia se levante hay que ser justos y honestos. Dios me ama y nos ama a todos con nuestros defectos, así también tenemos nosotros que amar a nuestro prójimo.

No podemos estar mirando siempre el error del otro, miremos primero nuestro corazón y nuestra vida misma, porque con el juicio que juzguemos seremos juzgados.

Con todo esto, sujetémonos unos a otros, oremos por los demás, y demos a los demás: respeto, ayuda, sinceridad, escucha, dialogo. Romanos 8:26-27.