Es necesario tener una relación con el Dios vivo, es decir un encuentro real con Dios, sin embargo, Dios no nos va a obligar a hacer algo, por lo que el dolor hace parte de nuestra vida. No elegimos nosotros ser hijos de Dios, Él nos escogió a nosotros como sus hijos por lo que siempre tendremos al Espíritu Santo para ayudarnos en todo.
Basados en las promesas de la palabra de Dios, démonos cuenta cómo esas situaciones diversas que suceden en nuestra vida, aunque parezcan difíciles siempre nos llevaran a experimentar el sobrenatural amor de Dios.
- Romanos 8:28 Sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Es decir, las situaciones que rodean ese problema contribuirán a bendición en nuestra vida, mostrando un propósito y una vida bendición en su vida.
- Romanos 11:33 Detrás de las situaciones siempre hay una bendición.
- 2 Corintios 1:3-4 No evadir el dolor, es necesario confrontarlo y consolarnos.
Entender lo que debemos hacer cuando suceden situaciones dolorosas en nuestra vida, basados en la palabra de Dios y sus promesas que siempre buscan nuestro crecimiento en fe y en amor nos llevan a disfrutar, es lo que nos lleva a vivir los planes perfectos de amor de Dios en nuestra vida y así tener una vida con propósito, sentido y felicidad.
Entonces que NO hacer en esos momentos de situaciones dolorosas:
- Hacer de algo pequeño, algo grande
- Ignorar la situación, huir
- No mostrar importancia por el tema.
- Evadir la responsabilidad del dolor.
Y que SI debemos hacer:
- Afrontar el dolor
- Renovar el dolor
- Decir la verdad, pero decirla en amor
- Orar por la persona con quien tiene la situación y por usted mismo.
