Santiago 1:13-14 “Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; 1sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido”
Cuando hablamos de concupiscencia, estamos hablando de aquellos deseos desordenados de la carne, y es por esto por lo que como cristianos tenemos una gran responsabilidad y es la de aprender a controlar nuestra vida para no caer en la tentación, entendiendo que un pensamiento produce una emoción, una emoción produce un sentimiento, un sentimiento nos lleva a la acción y dependiendo de esta puede o no llevarnos al pecado y si hay pecado hay muerte espiritual en el cristiano. Lo importante es que tenemos todas las herramientas para enfrentarla y es lo que en este tema bajo la palabra de Dios estudiaremos teniendo la fortaleza de levantarnos en las dificultades.
En 1 Corintios 10:12-13 “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”
¿Qué aspectos debemos entonces tener en cuenta en estas situaciones?
- Consultar a Dios, creyendo que lo que nos dice a través de su palabra es verdad.
- Entender y creer que en Dios siempre hay una salida de la tentación. Precisamente lo encontramos en Mateo 26:41”Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” Cuando habla de estar alerta, significa que debo anticiparme a los hechos.
- Entender lo que dice 1 Corintios 6:12 “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, más yo no me dejaré dominar de ninguna” Los pensamientos vienen y van en mí, pero no debo dejar que hagan nido en mí.
- Vivir continuamente el compañerismo cristiano
- Buscar asesoría espiritual
- Aléjese de todo aquello que le causa tentación.
1 Pedro 2:15-16 “Porque esta es la voluntad de Dios: que, haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios”. Es de esta manera entonces como estamos llamados los hijos de Dios a vivir.
