El Amor Que Sana Y Restaura

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Dios de manera sobrenatural ha derramado su amor sobre nosotros, pero debemos dejar que este amor entre por completo a nuestro corazón, para que así este amor sea efectivamente el que sana nuestro ser nuestra vida, nuestro corazón, nuestro espíritu renovándonos como criaturas nuevas en Cristo Jesús. Dios es Amor en toda la extensión de la palabra y ha otorgado a todos quienes hemos recibido a Jesucristo como señor y salvador personal la habilidad de amar como Él lo hace, a través del poder de su Espíritu Santo.

Vaciar nuestro corazón, es una decisión que debemos tomar para poder ser llenos del amor de Dios y vivir como Dios quiere que vivamos una vida de santidad por medio de la renovación contante logrando en nuestra sanidad y restauración.  Es por esto entonces, que la capacidad de amar es una de las formas de saber que somos creados a imagen de Dios.

Para ampliar un poco más este tema veremos las manifestaciones de amor que nos enseña la Biblia y que el aponer en práctica podremos seguir el mandato de Jesucristo amarse unos a otros. Estudiaremos 3 palabras griegas que lo representan: Philia, Eros y Agape.

  • Philia: Fileo (Fraternal) 2 Samuel 1:26. Este tipo de amor corresponde al amor entre amigos, es decir el amor fraterno que incluye la amistad y el afecto. Este tipo de amor que se desarrolla en la iglesia, siendo similar al vinculo de familia, por eso nos llamamos hermanos.
  • Eros: Amor de pareja. 2 Samuel 13:1. Este tipo de amor está representado en lo que sentimos por nuestra pareja, es el amor romántico que busca satisfacción sexual. Sin embargo, es importante tener claro que este amor se complementa de los otros dos tipos, para así superar todo tipo de situación y vivir un matrimonio de bendición.
  • Agape: Amor de Dios. Efesios 2:8-9. Este tipo de amor nos enseña lo incondicional, comprensivo, sobrenatural y profundo que es el amor de Dios para nosotros, ya que es un amor que no espera nada a cambio.

Esta corta explicación sobre el amor, nos permite entonces por medio de la palabra de Dios que podemos cumplir los andamientos de Dios sobre el amor.

Mateo 22: 36-40: “Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?  Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.