Proverbios 6:30-31 “No se desprecia al ladrón si roba para saciarse cuando tiene hambre, pero si es sorprendido, apagará siete veces. Tendrá que dar todos los bienes de su casa”.
Es importante recordar que la Biblia está llena de historias de hombres que lo perdieron todo, pero que en ese proceso pudieron ver la mano poderosa de Dios cuando recuperaron por completo y restauraron nuevamente lo que habían perdido. Y así mismo puede pasar con nosotros porque el plan de Dios es siempre ayudarnos a recuperar y multiplicar todo lo que por distintas situaciones hayamos perdido y es decisión nuestra si tomamos esa ayuda si nos disponemos a ser perseverantes para enfrentar al enemigo y en Cristo ser mas que vencedores, así como dice su palabra.
¿Cómo entonces recuperamos lo que hemos perdido?
Estudiemos 1 Samuel 30:8-20 para reconocer los pasos a aplicar en este proceso.
- 1 paso: 1 Samuel 30:8. Preguntemos a Jehová qué hacer.
- 2 paso: 1 Samuel 30: 9-10. Perseguir al enemigo.
- 3 paso: 1 Samuel 30:16. Alcanzarlo
- 4 paso: 1 Samuel 30: 18-20. Arrebatar lo que es nuestro.
Momentos más vulnerables para que el enemigo nos robe la bendición.
- Como la palabra de Dios nos enseña, el amor por el servicio y la obra de Dios trae una gran bendición a nuestra vida, pero también es uno de los momentos en que el enemigo más quiere atacar nuestra vida, nuestros sueños, nuestra familia y e incluso nuestra vida en la iglesia.
- Aquellos momentos en que nuestros planes, visiones y anhelos están orientados a la bendición en la vida de las personas, de su familia o de usted mismo.
¿Qué actitud entonces debemos tomar en estas situaciones?
La experiencia de Daniel: Daniel 6:20 – 23. Daniel tomó la actitud correcta, porque confiaba claramente que Dios estaba con él, no dudó, no se quejó y obtuvo la victoria. Una frase muy común dice “si usted tiene un gran problema, usted tiene un Dios pequeño. Pero si usted tiene un Dios grande, usted tiene un problema pequeño”
La experiencia de David: 1 Samuel 30:8. David oró y buscó el rostro de Dios. Es tiempo de doblar rodilla y buscar la dirección de Dios, así como lo hizo David. Mantuvo una actitud de guerra para no perder el enfoque 1 Samuel 30:16, para no quedarse atrás o a mitad de camino, si no seguir adelante, alcanzó al enemigo y recuperó lo que el enemigo le había robado.
Hoy Dios por medio de des estas historias de hombres de la Biblia, nos invita también a tener esa actitud de fe, esa actitud de buscar a Dios en todo momento y situación y será Dios siempre dándonos la victoria y la fuerza para recuperar lo que el enemigo nos ha quitado.
2 Corintios 10:4 “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para destrucción de fortalezas”
