Una mujer que sabe tomar decisiones es aquella que está llena de la sabiduría que viene de Dios, y que se deja guiar por el espíritu Santo, por tanto, analiza todas las cosas a la luz de la Palabra, ella sabe quién es Dios y que El la respalda, el Señor dijo “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz y no de mal, para daros un porvenir y una esperanza”. Jeremías 29:11.
Entendamos esto a la luz de la historia de Ruth, como sabemos ella era la viuda de un hijo de Nohemí, quien junto con su esposo y sus dos hijos habían venido a vivir a la ciudad de Moab, huyendo del hambre que había en Belén; su esposo tomo la decisión, porque no creyó en las promesas que el Señor había decretado sobre Israel; Nohemí no lo oriento, o lo animo a seguir teniendo fe y esperanza en lo que Dios había dicho; podemos pensar que en esa época las mujeres no tenían ni voz ni voto. Lo anterior seria relevante si no existieran en la Biblia mujeres como Abigail la esposa de Naval, como la reina Ester o como Ruth, quienes supieron tomar decisiones acertadas y por tanto no solo fueron bendecidas, sino que otros fueron bendecidos a través de ellas y de las cuales se habla hasta el día de hoy.
Ruth al perder a su marido, pudo haber decidido quedarse triste y en el pasado sintiendo lastima de ella misma; pero ella tomo la decisión de conocer a Dios y le dijo a su suegra: “no me pidas que te deje, tu Dios y las bendiciones de tu pueblo serán sobre mi vida, la gloria de Dios rodeará mi vida”; efectivamente Ruth fue muy bendecida porque se casó con un hombre que la amo, la honro y la respeto; ese hombre fue Booz, antecesor de nuestro Senor Jesucristo.
Es hora de entender que somo hijas de Dios creadas a su imagen y semejanza, princesas del Reino de Dios, que si tomamos decisiones bajo la guía de El vamos a tener paz, bendición y éxito.
